De la amistad al amor.

De la amistad al amor.

jueves, 14 de noviembre de 2013

CAPITULO 121

CUENTA PAU: Fin de semana al fin, después de una larga y estresante semana. Con Zaira habíamos discutido sobre su tema con Hernán, por lo que, estábamos medio enfrentadas. Lo que más bronca me daba no era que desconfie de Nan, sino que confíe en Agustina. Lamentablemente era así. Intenté de mil y un maneras que abra los ojos, pero nada. La cuestión es que iba a ser el sábado más embolante de mi vida si mi mamá no me dejaba salir, así que hice el intento

Ale: Paula ya estamos comiendo (gritando así, desde su cuarto, la escuche)
Paula:(bajando y acomodándose en la mesa) perdón mami, estaba ordenando unas cosas
Miguel: no importa
Delfina: ¿salis hoy?

Mi hermana me tiró la primera, y me daba más miedo, la quise matar. Mi respuesta fue mirar primero a mamá, y después a papá

Ale: decidimos que bueno...considerando que estos tres días cumpliste todo, se levantó el castigo
Paula: gracias mamá, gracias papá (no quería festejar mucho, para que no se arrepintiera) Delfi, respondiéndote, si, si salgo
Ale: ¿a dónde vas?
Paula: son las 2 de la tarde recién (ríe) ni idea
Miguel: ¿mañana vamos a Lobos amor?
Ale: si
Delfina: ¿tengo que ir si o si?
Ale: si vuelven muy tarde quédense. Para ir a dormir a la casa de la abuela, mejor que duerman acá

¿Por qué ese comportamiento tan comprensivo y pacífico de mamá?¿Tendrá que ver con mi papá? Grande Miguelito

Paula: ¿Gonzalo como anda?
Ale: nunca sabremos
Miguel: con la novia te aseguro
Delfina: odio los hombres que por la novia se olvidan de la familia

Terminamos de comer en una paz inigualable. Llamé a Zaira para arreglar las cosas. No me gustaba estar así con ella, era mi mejor amiga. Y además... ¿con quién saldría a la noche? Quedamos en encontrarnos en la esquina de la casa de Pedro, para de paso, hacer gimnasia y caminar un poco

Zaira: ¿qué pasa? (con una cara de pocos amigos)
Paula: ¿cómo que qué pasa? Cacho dale
Zaira: ¿dale que?
Paula: aflojá un poco plis, no peleemos
Zaira: pero me molesta que lo defiendas
Paula: gorda, abrí los ojos
Zaira: volvemos a lo mismo (renegando)
Paula: a ver... ¿por qué le crees a Agustina, que te odió toda tu vida, y no a Hernán que te cuida desde que tenes 10? 
Zaira: porque para qué me mentiría eso ella. De última te lo tendría que mentir a vos
Paula: sabes que no es así....Agustina lo que quiere es cagarme a mí
Zaira: y por eso se mete conmigo, claro, lógico (irónica)
Paula: pará un rato de boludeces, y abrí la cabeza. Pensá. A Pedro no me lo pudo sacar, intentó, intentó, y ni le salió. Ahora va por vos, porque sabe que sos lo más importante que tengo también. Quiere hacerte creer que yo soy mala, que cubro a Hernán. Que Hernán es malo. Que te separés de mí. Te hagas amiga suya, y me deje sin mejor amiga

Mi planteo era coherente, y real. Con Pedro, por más que le cueste reconocer, creíamos que era por esta razón. Primera vez que se la decía a ella, y pareció creerla, pero como mina orgullosa, la siguió un poco más

Zaira: puede ser. No, no, boluda, ¿para que haría tanto lío? Tampoco es que Pedro es un alto caño
Paula: (ríe) si es un alto caño. Pero capaz ya ni le gusta Pedro, seguramente me quiere cagar gorda, dale, ayudame en esta
Zaira: ¿ayudame?
Paula: dame la razón, sabés que las cosas son así. Lamentablemente
Zaira: puede ser, es verdad. Pero yo quiero hablar con ella 
Paula: Zaira (quejándose) ¿en que va a cambiar su palabra?
Zaira: no se, quiero escuchar que dice
Paula: no voy a dejar que hablés con ella
Zaira: ¿ves? ¿algo que ocultar?
Paula: me empelota que hagas esto, que queres que te diga. Me saca que seas tan idiota
Zaira: y bueno, soy la amiga que te tocó
Paula: no es chiste, a mí no me gusta que confíes más en la minita esa que en mí
Zaira: en vos confío, en él no
Paula: dios mío....ya era, dejala ahí....cambiemos de tema

Si bien seguimos hablando de otras cosas, sentía que estaba hablando con una desconocida. No podía mirarla a los ojos, cómo podía desconfiar de su amiga, de su novio, de su grupo, de su todo. Parecía otra persona. y si ya no quedaba otra, yo iba a hablar con Agustina y encararla. A mi amiga nadie la boludea, y menos ella digamos. Llegué a mi casa sin decirle nada de esto a Zaira, y primero llamé a Pedro para asegurarme que el tampoco se entere, o me llame justo cuado esté con ella, porque iba a pensar que voy para quilombo

COM TELEFONICA

Paula: Pepi
Pedro: gorda, ¿como andas?
Paula: muy bien, y vos?
Pedro: bien bien. ¿Necesitás algo?
Paula: ¿te jode mi llamada?
Pedro: no, solo que estoy justo entrando a la facultad a sacar unos cuadernillos
Paula: bueno, te dejo entonces amor, después hablamos
Pedro: dale, vemos que onda la noche
Paula: si, dale, chau


Actitud medio sospechosa la mía, pero no me importaba, no se iba a dar cuenta nada. Llamé a Agustina inmediatamente, con un poco de nervios, y costándome arrancar. Apoyé el celular en mi oído

Agustina: ¿hola?
Paula: Agustina....te habla Paula
Agustina: ¿Qué Paula?
Paula: Chaves
Agustina: que sorpresita Chaves...
Paula: ¿podemos hablar?
Agustina: ¿sobre?
Paula: dale, no te hagas la boluda
Agustina: no se, vos querés hablar
Paula: ¿dónde estás?
Agustina: en mi club
Paula: en 15 estoy ahi

Otro más!!!

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